AUTOPISTA SAN ISIDRO. EL MURO DE LA VERGUENZA DE UNA CIUDAD INJUSTA

 


Anteriormente, era habitual que se construyeran muros para ocultar esos bolsones de miseria que existen en todas nuestras ciudades y que ‘afean’ y afectan la imagen de orden y opulencia que los gobiernos quieren proyectar ante el turismo, o que molestan a los vecinos de clase alta o media alta, en cuyos entornos se emplazan. A estos muros le llamamos ‘’muros de la vergüenza” porque nos avergonzamos de mostrar la realidad tal cual es y cómo es más fácil y económico tapar la pobreza que combatirla, se opta por lo primero.

Varios muros de la vergüenza tenemos, construidos tanto por particulares como por el Estado. El más famoso, el construido en 1992 justificado como ‘’ muralla de protección’’ pero que separa al barrio Simonico del Sector de Villa Duarte del Faro a Colon, construido en esa misma fecha, en ocasión de la celebración del V Centenario del Descubrimiento de América, celebración que atraería a importantes visitantes, a los cuales debíamos impresionar y por tanto evitar que conocieran la otra cara de la ciudad de Santo Domingo. Existen también en sectores exclusivos para separar a pobres y ricos, como en Naco del Polígono Central del Distrito Nacional, para tapar la vergüenza del barrio La Yuca, en Los Prados y Urbanización Fernández para tapar la vergüenza de Los Praditos, en La Julia, para tapar la vergüenza de El Maguito y muchos más. 

En la Autopista de San Isidro como parte de su ampliación, también se está construyendo un ‘’muro de la vergüenza’’. Este muro no está concebido para tapar pobreza, porque se está construyendo precisamente en una zona que como el mismo ministro de Obras Publicas ha dicho, es la zona de mayor crecimiento de Santo Domingo Este, el Exalcalde Alfredo Martínez, la calificó incluso como el Down Town del municipio, por el tipo y calidad de proyectos inmobiliarios que se están ejecutando. Es un muro que no oculta pobreza, pero es un muro de la vergüenza y lo es porque evidencia el retraso y la falta de conciencia de las autoridades, que a estas alturas, creando autopistas de alta velocidad en zonas urbanas, replican un modelo de ciudad obsoleto en todas partes del mundo, el modelo de ciudad pensada para el vehículo y no para las personas, para el peatón, el verdadero protagonista y dueño de la ciudad. 

El muro de la Autopista San Isidro es una vergüenza porque excluye especialmente a niños y niñas, a envejecientes y a las personas con discapacidad, a pesar de que el Alcalde Manuel Jiménez, evidentemente excluido de las decisiones sobre este proyecto, promueve como slogan y aspiración “Una Ciudad Justa y Creativa”  y a pesar de que nuestro País es signatario de convenios internacionales en este sentido, los cuales, según la Constitución de la Republica, tienen jerarquía constitucional, por tanto deben ser de cumplimiento obligatorio por los órganos del Estado. Entre esos convenios, cabe destacar:

1) La CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN CONTRA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, elaborada por la Organización de Estados Americanos (OEA).

2)    La CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Elaborada en el año 2007 por la Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU)  y ratificada en 2008, mediante la resolución No. 458-08 del 30 de octubre de 2008.

3) Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), firmado en 2015 por los Paises miembros de la ONU, incluyendo el nuestro. Establece los objetivos y metas que los gobiernos deben alcanzar al 2030 para lograr el desarrollo de forma equitativa y sostenible. Estos 17 objetivos se enfocan en 3 importantes aspectos: lo ambiental, lo económico y lo social y por tanto, orientados a la protección del Planeta a través del cuidado del medioambiente, el fin de la pobreza y la eliminación de las desigualdades. En su Objetivo #11 se plantea "Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, y como dos de sus metas: 1) "Proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte publico, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad; y 2) "Proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en particular para las mujeres y los niños, las personas de edad y las personas con discapacidad. 

Además de los convenios internacionales, el País cuenta con otros instrumentos legales y técnicos propios, para hacer ciudades y entornos accesibles, como son:

El Reglamento 007.   EsteReglamento Para Proyectar Sin Barreras Arquitectónicas” establece regulaciones para el diseño y construcción de edificaciones y su entorno, con el objetivo de reducir y eliminar todas las barreras físicas que obstaculicen la integración de todas las personas con algún tipo de limitación. 

Ley 5-13, del 15 de enero de 2013. Ley Orgánica Sobre Igualdad de Derechos de Las Personas Con Discapacidad.  Incluye también la Accesibilidad como uno de los principios que la  fundamentan.

Como se evidencia el muro de la Autopista San Isidro es un Muro de la Vergüenza, que debe avergonzar a la Alcaldía de Santo Domingo Este y a su Alcalde Manuel Jiménez, gerente de la cuidad, por quien votaron sus munícipes para ejercer en sus nombres el poder que le da la Constitución de la Republica para gestionar el territorio municipal, intervenido hoy, por una institución del gobierno central, sin que este haga el mas mínimo intento de garantizar a los ciudadanos, esa ciudad ‘’Justa’’ que teóricamente promueve.

Es una vergüenza, porque el Ministerio de Obras Públicas, no solo viola los principios de sus propias normas, sino que deja mal parado al País, violando las disposiciones de los convenios internacionales que se ha comprometido a cumplir.

Esta obra, esperada por los municipes, una necesidad, cuya ejecución agradecemos al Presidente Luis Abinader, por la importancia que reviste para las y los residentes de la zona, para facilitar los desarrollos presentes y futuros y para el municipio mismo, no debe convertirse en un elemento de discordia, por el capricho injustificado de quien o quienes se les ocurrió romper con la trama lógica, que debió ser la continuidad de la Autopista, tal cual existe hasta la Charles de Gaulle (isletas arborizadas, no muro),  por lo que solicitamos su intervención para detener esta agresión, que además de lesiva al ornato, impide la accesibilidad universal, excluyendo a la población que debemos proteger.

Esther Morillo
Arquitecta-Municipalista
Residente SDE
Expresidenta del CODIA
Expresidenta MUPYMECON


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