LOS ESTATUTOS DE MUPYMECON. ALGUNAS CONSIDERACIONES.

 

Los Estatutos de MUPYMECON fueron suscritos en 2016 (aunque iniciamos el proceso en 2015), por las primeras siete integrantes del Comité Gestor y primera Junta Directiva ellas son: la Ing. Electromecánica Mariza Leguizamont, las Ingenieras Civiles Mariel Acevedo, Lucrecia Rosario y Leiram Noelia Almonte, la Agrimensora Yvelisse Almanzar, las Arquitectas Luisa Ovalle y una servidora Esther Morillo, en mi espacio particular de trabajo, donde establecimos la sede de la Institución. Luego de concluido el proceso de Incorporación y de haber obtenido todos los permisos correspondientes, se sumaron como suplentes las Arq. Ordys Lopez y Sira Angeles y pasaron como colaboradoras también la Ing. Diana Lajara y la Arq. Dania García.

Aunque partimos de una propuesta inicial mía, cada artículo fue analizado a profundidad, se eliminaron, se agregaron o se modificaron conceptos y planteamientos del contenido propuesto. Como modelo, tomé los Estatutos de CODIA, ISESCODIA, ITADO y ACOPROVI, aunque la mayor parte del contenido es exclusivo de las firmantes. Quisimos hacer unos Estatutos visionarios, modernos e incluyentes, estableciendo criterios fuera de lo común y tratando de corregir en ellos, lo que a nuestro entender eran errores que más que favorecer, afectan hoy en día a algunas de esas Instituciones y justo por eso, por ser diferentes, resultan chocantes para quienes se les hace difícil romper paradigmas.

A manera de ejemplo destacamos los siguientes:

1.  La posibilidad de las reuniones de los diferentes órgano y de las Asambleas Generales en modalidad virtual, algo impensable en esos tiempos, con el temor incluso de que pudieran ser objetados por la Procuraduría General de la República, quien los aprueba, ya que ni la Ley 122-05 y su Reglamento 48-08, que rigen este tipo de organizaciones, lo contemplan.  Es así, como al llegar la pandemia en 2020, que con el encierro forzado obligó al uso de esta modalidad tanto para el trabajo como para las reuniones, para MUPYMECON ya eran normales, pues la primera y la segunda Directiva ya hacían la mayoría de sus   reuniones virtuales por un grupo de WhatsApp y así de manera virtual se celebró también la segunda Asamblea General Eleccionaria en 2021, que eligió a la actual Junta Directiva. 

2.    Las Juramentaciones. Aunque de manera expresa no se explica ni se lee como tal, la intención era que tan pronto concluyera el proceso electoral se tomara el Juramento a las electas, para evitar que los escasos recursos de una institución nueva, se gastaran en actos protocolares, viendo el ejemplo de nuestra Institución más cercana, el CODIA, que cada año gasta cuantiosos recursos en actos de juramentaciones a nivel nacional, mientras resultan escasos los recursos para atender las reales necesidades de sus miembros. 

3.    Las Filiales.  Como forma de hacer crecer la Institución establecimos las filiales, con la idea de conformarlas inicialmente con tres asociadas activas, designadas por la Junta Directiva, con funciones de Presidenta, Secretaria y Tesorera, quienes a su vez se encargarían de organizar la Asociación, representar y servir de enlace entre la Directiva y las Asociadas en sus jurisdicciones, hasta tanto se fortalecieran y estuvieran en capacidad de elegir una Directiva por el periodo, composición y estructura que se estableciera posteriormente.  Esta idea fue tomada también de la estructura organizativa de nuestro CODIA, pero tratando de corregir la distorsión que existe actualmente, de Juntas Directivas paralelas en Delegaciones y Regionales, con tanta independencia operativa, que muchas veces parecen sustituir a la Junta Directiva, teniendo hoy día que agregar el calificativo de “Nacional” para establecer algún tipo de diferenciación.

4.   La potestad de la Junta Directiva de aprobar los Reglamentos de la Institución. Normalmente en instituciones como la nuestra esta es una atribución de la Asamblea General, pero esta decisión se justifica en que hasta que no pasa un tiempo considerable que genere vínculos de compromiso, ninguna institución nueva y sin recursos, genera motivación en la membresía para redactar propuestas, leer las propuestas que se presenten y mucho menos reunirse para aprobarlas, es en cambio la Directiva, que en su ejercicio de mando conoce las necesidades de las regulaciones que necesita para tomar decisiones optimas y legítimamente.

5.    La conservación de derechos para las asociadas inactivas. En MUPYMECON son inactivas las que no estén al día en el pago de la cuota, pero el único derecho que esto limita es el derecho al voto en las Asambleas Generales, pues incluso tienen derecho a voz. La idea de este planteamiento fue restarle preponderancia a lo económico y que esto no fuera una limitante para quienes pueden hacer aportes en otro orden quizás más relevantes para los fines y objetivos que perseguimos. Conscientes, además, de que la membresía de este tipo de instituciones solo da en la medida en que recibe y en principio como organización nueva era poco lo que de podíamos ofrecer para motivar a las asociadas al pago de una cuota mensual por mínima que sea, la experiencia nos indica también que por más esfuerzos que se hagan, el ingreso por pago de cuotas resulta insignificante, ninguna subsiste ni sobrevive con ellas, sino que la fuente principal de ingresos se obtiene de los proyectos que gestiona, de aportes extraordinarios o del subsidio del Estado si se logra incluir el Presupuesto Nacional.

6.    La no reelección consecutiva de la presidenta y permitirla sólo por un periodo adicional. Con este planteamiento quisimos abrir la institución a la alternabilidad, dando oportunidad a las demás asociadas, directivas o no, para evitar lo que ocurre en la mayoría de asociaciones como estas, que si la permiten y vemos a personas repetir en el cargo de forma indefinida, lo que a nuestro entender no fortalece sino que debilita. 

7.    La escogencia de suplentes por parte de la Junta Directiva electa y la flexibilidad en la ocupación de los cargos que reemplazan. Lo “normal” es que las suplentes vayan como candidatas y sean electas como parte de las planchas propuestas, pero consideramos que si es difícil la conformación de una plancha de siete miembros, lo sería aún más de nueve, además una vez electas por la Asamblea General, no podrían ser removidas con facilidad si no cumplen.  Estamos acostumbradas también a que las suplentes, lo sean de cargos específicos, establecimos, en cambio la flexibilidad a conveniencia, ya que las suplentes pueden participar en todas las reuniones y suplir cualquier cargo
ausente de manera temporal o permanente (A excepción de la Presidencia); participan con voz y voto cuando estén supliendo alguna ausencia o solo con voz si todas las Directivas están presentes. Esta modalidad facilita la conformación del quorum reglamentario y salvó la gestión de  la primera Junta Directiva, que pudo concluir su gestión válidamente, ante la salida a destiempo de tres de sus integrantes.

 
8. La inclusión de género. Se espera que un tipo de organización de mujeres solo acepten como miembros a mujeres, sin embargo, atendiendo al principio de la inclusión, contemplamos otros tipos de membresías a través de las cuales todas y todos, sin importar su género, tienen espacio para aportar al fortalecimiento y objetivos de la institución. Es así como hemos tenido a tres miembros asesores, los ingenieros Fausto Monegro, Amable Montás y Domingo Mateo, que como parte de diferentes la Comisiones Electorales, han organizado con éxito, los últimos tres procesos de Asamblea General Eleccionaria.

9. La Comisión Supervisora, electa independientemente de la Junta Directiva. En donde la hemos visto establecida (ISESCODIA), este órgano se elige en la misma plancha que la Directiva que le toca supervisar, lo que consideramos inapropiado, quisimos separar su elección como forma de darle independencia y romper los vínculos con la Directiva a que corresponda fiscalizar.

Los Estatutos de una organización como la nuestra Asociación Sin Fines de Lucro (ASFL) regida por la Ley 122-05 y su Reglamento 48-08, una vez aprobados y registrados en la Procuraduría General de la Republica y las demás instancias del Estado, como es el caso, tienen fuerza de Ley para sus asociadas y es deber de la Junta Directiva cumplirlos y hacerlos cumplir, es el juramento que se hace ante la Comisión Electoral y las Asociadas cuando se toma posesión, son el marco general de actuación, como lo es para el País la Constitución de la República y al igual que esta requiere de leyes para su aplicación, la Institución requiere de Reglamentos para regular todos los aspectos no contemplados o no detallados en ellos. Los Estatutos de MUPYMECON no son perfectos, pueden tener fallas y las tienen, pudimos habernos equivocado en varios de sus planteamientos, que en la práctica resultan no ser favorables, pero cada uno de ellos fue sopesado en el momento y fríamente calculado, pensados para que la institución pudiera funcionar con facilidad en su etapa inicial.  

La dialéctica de la vida nos dice que nada es estático, que todo debe evolucionar y ajustarse a las condiciones del momento histórico en que se desarrolla, si requieren modificarse, los mismos Estatutos, fundamentados en la Ley, indican la forma de hacerlo, pero cualquier modificación a los mismos debe ser pensada y sustentada en criterios futuristas, no en los criterios comunes, que no han funcionado en otras instituciones o en los personalistas que estarían obligando a la Asociación a cambiar los Estatutos en cada cambio de Directiva.  

Esther Morillo

Expresidenta de MUPYMECON

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